Pongamos en escena la siguiente situación:
Estamos sumidos en deudas y obviamente necesitamos cubrirlas cuanto antes y empezamos un negocio en el cual depositamos todas nuestras esperanzas, pero resulta que el negocio no puede proporcionarnos ingresos inmediatos, sino a mediano y largo plazo, así que empieza la lucha interna del que hacer, ¿dejar tirado el negocio que nos puede resolver el futuro y ponernos a hacer algo que nos pueda generar algunos ingresos inmediatos, pero sin proyección hacia el futuro? O ¿Arreglárnosla como podamos con lo que tenemos en el momento e insistir en el negocio iniciado, con la fuerza y convicción de que nos proporcionará la tranquilidad financiera esperada?
¿Pero qué pasa con la preocupación que genera el no poder pagar el arriendo, los servicios, la comida, las deudas, etc.? Eso es real y no podemos simplemente ignorarlo. La verdad es que esta es una situación compleja y manejarla requiere de mucha fuerza, energía, convicción y madurez.
¿Qué hacer en esta situación?
No creo que alguien pueda decirte que decisión tomar y si lo hiciera pienso que sería irresponsable, además, así te alentaran por una de las opciones, difícilmente la tomarás, porque ¿cómo puede asegurarme otra persona que esa es la solución?, te aseguro que terminarías criticando a esa persona.
Date cuenta que otra persona tendría que conocer muy bien tu situación, pero sobre todo, tendría que conocerte a ti a fondo, para poder saber qué capacidad real tienes de llevar adelante tu proyección de futuro, conocer lo que te detiene y lo que te alienta, conocer tu capacidad de lucha y una infinidad de cosas de tu personalidad, experiencia y capacidad, para arriesgarse a aconsejarte, es por eso que los coach no te dicen lo que debes hacer, sino que te alientan a introducirte en ti para que descubras tu mismo cual es el camino a seguir, y ahí es donde está la clave de todo, por eso mi consejo es: “sigue tu intuición”, ella está alimentada por la fe y la sabiduría inconsciente, cósmica, celestial, creadora o como quieras llamarla, además, como dice mi mentor, la intuición solo tiene la razón el cien por ciento de las veces.
Sólo tú conoces tus capacidades, habilidades, fortalezas, así como tus límites y debilidades, por lo cual los demás solo podemos decirte que nos ha funcionado a nosotros, y es por ello que me gusta compartir desde la experiencia vivida, ya que considero que es la mejor forma de aprender y enseñar.
Así que si te encuentras en una situación como la descrita anteriormente, mis consejos son:
1. Sigue tu intuición.
2. Actúa, no te detengas tanto a lamentarte o analizar demasiado las cosas, es mejor actuar, equivocarse y corregir, que no tener nada que enmendar.
3. Ten calma y paciencia, porque la preocupación nubla tu pensamiento y creatividad, por tanto tu capacidad de crear.
4. Persevera, tendrás momentos de caída, momentos de desánimo, pero dependerá de ti el auto-motivarte y retomar el camino. Para esto te sugiero que crees tus propias frases de motivación, como por ejemplo: Yo tengo la capacidad de éxito en este negocio, nada podrá detenerme, debo seguir adelante porque lo que me espera es maravilloso, etc.
5. Programa tu tiempo y tus actividades, teniendo en cuenta dedicarle un espacio a todas las áreas de tu vida, es decir: programa el tiempo de trabajo, el tiempo para tu negocio, el tiempo para tu familia, para tu estudio y preparación, para descansar, para leer, para ejercitarte, etc. Por más actividades que tengas, siempre podrás hacer un tiempo en tu día, en tu semana o en tu mes, para atender esas actividades que dan equilibrio a tu vida.
Planea cada día las actividades necesarias para tu emprendimiento, de esta forma serás más eficiente, aprovecharás mejor el tiempo y podrás medir tus resultados, lo cual será una gran fuente de motivación si lo haces correctamente.
Hasta pronto.
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