Cuando se hacen las cosas en forma desinteresada, solo con el deseo de aportar, el recibir retribuciones inesperadas por ello nos llena de inmensa satisfacción, porque es recibir “un pago” a cambio de algo que estamos haciendo con gusto, por el simple deseo de aportar. Y cuando menciono las palabras pago o retribución, no necesariamente me refiero a dinero, sino especialmente al reconocimiento y la retroalimentación de los demás.

Para que me comprendas mejor, quiero aclararte que estoy contándote esto desde mi propia experiencia con este blog, el cual inicié con deseo de compartir mi experiencia de vida y todo lo que aprendo día a día y aunque aún no son muchas las personas que se animan a dejar sus comentarios en los artículos del blog, sí son muchos los que lo visitan a diario y algunas de estas personas me han escrito vía correo electrónico (a través del formulario de contacto del blog), contándome su sentimiento con respecto a alguno de mis artículos y lo que éste les ha ayudado.

Algunas otras personas me han escrito pidiéndome un consejo sobre una situación particular que están viviendo y lo más sorprendente es que han sido situaciones que yo de alguna forma he sorteado en mi vida, por tanto he podido darle una respuesta que les ha ayudado y que ellos me han agradecido de forma bastante familiar y es esto lo que me ha llenado de satisfacción y deseos de seguir adelante con él blog. Además esto demuestra el poder vibracional con el que se atraen las personas y situaciones correctas a nuestras vidas, cuando estamos en la sintonía adecuada.

Es más, si eres uno de mis seguidores, te habrás dado cuenta que hace aproximadamente un mes y medio que no publico un artículo y algunas personas me han escrito preguntándome que si me ha pasado algo, que están esperando mis publicaciones y seguro estarás de acuerdo con migo en que esa es la mejor dosis de motivación que uno puede tener para no detenerse en su deseo de compartir, mientras se está en el camino a alcanzar sus propias metas trazadas.

Quiero aprovechar para pedirte disculpas si eres una de las personas que ha estado esperando mis publicaciones, pero he estado con unos proyectos nuevos, porque este año me he propuesto unas metas muy precisas y ambiciosas, además estoy estudiando un par de cursos nuevos sobre el crecimiento personal y el establecimiento de metas, que sabes son temas que me apasionan y que precisamente me permitirán entregarte más valor en los contenidos de mis artículos, así que aunque todo esto me ha tenido muy absorbido, puedes contar con que muy pronto (quizás desde la próxima semana), seguiré entregándote contenido más continuamente.

Por ahora solo agradecerte por estar leyendo esta publicación y animarte a que compartas tus comentarios en los artículos que sientas te agregan valor o te tocan el corazón y no solo en mi blog, sino en todos aquellos donde encuentres ese aporte que damos quienes estamos escribiendo, porque esa es la mejor forma de agradecernos y motivarnos para seguir adelante.

Recuerda además que también tienes a tu disposición el formulario de contacto de este blog, con el cual podremos comunicarnos vía correo electrónico y en forma privada, si es que así lo prefieres o requieres.

Hasta pronto amigo o amiga.